Lucas no volvió, me quedé en el mismo lugar, nadie se acercó. Pasó más de media hora, solo era consciente de que mis compañeros me miraban y se reían. Obvio, era un repollo tirado en una esquina. Tenía mi autoestima en alto, pero cualquiera en tal situación también se habría achicopalado.
Poco a poco la gente ingresaba a la casa y ellos no regresaron. Lucían y Ricky al verme desde lejos saludaron, caminaron hacia mí, pero fueron interceptados, se entretuvieron con las chicas. Quedé sola, el corazón comenzó a hincharse y espicharse, mi piel se erizó bastante.
No tengo nada más que hacer aquí, no era un lugar para mí....