Era la octava operación, al menos ya no habrá más de reconstrucción. Mamá se quedó en Montería cuidando a José Luis y a mi otro hermanito que venía en camino. Mi pedacito de vida, como le digo, ya iba a cumplir en unos meses tres años.
La preciosa señora Samanta espera a su tercer hijo, apenas estaba en su tercer mes, no sabemos si será niño o niña. En esta ocasión fue Rafa quién se ha encargado de mis cuidados.
Lo veo dormido en el mueble. Sin duda se ha convertido en un gran padre. En Bogotá me han realizado las intervenciones estéticas; en otras palabras, me han cortado el...