Valeria Peña Madrigal
New York
No me interesaba si era bien visto o no, ella se merecía esa cachetada y me había quedado corta, yo no iba a tolerar que se estuviera burlando de mí en mi propia cara, que se fuera a burlar de otra, vieja sinvergüenza.
–Me vale madre, Dex – Rebatí – Lo que esté bien visto o no aquí, esa zorra casi se desnuda frente a ti y no tenía yo que venir a enterarme de que te acostaste con esa vieja. No sé por qué le pediste a ella que nos atendiera.
La verdad eso no ha tenido ninguna lógica, si ha tenido que ver...