Valeria Peña Madrigal
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Dex y yo, estábamos recostados plácidamente en el departamento descansando un rato después que llegué de la escuela y de comer juntos, teníamos que reponer fuerzas y descansar para poder ir al canal. Dex, era muy tierno conmigo y me abrazaba con mucho amor. Lo amo y siento que todo se acomodó para que él y yo, estuviéramos juntos. Me dejé llevar por la calidez y la ternura de sus brazos, que no me di cuenta de que me quedé dormida, hasta que escuché hablar a Dex con alguien por teléfono.
–Valeria, mi amor – Dex, me abrazó – Siento haberte despertado, preciosa....