Dex DeCostello
New York
La celebración se prolongó un buen rato en casa de mis padres y nos dimos una buena desvelada, riendo y bromeando con mi familia. Sabía que al día siguiente me iba a costar despertarme para irme a la universidad, pero no lamentaba nada. Nos la estábamos pasando de maravilla mis padres, mis hermanos, mi prometida y yo, hasta que vi a mi Valeria muy cansada y nos despedimos para subir a dormir y ya que nos encontramos solos, yo arreglé la cama para que nos pudiéramos dormir ella y yo.
–Lo siento Dex, es que a estas horas ya solo quiero dormir – Valeria estaba bostezando...