Dex DeCostello
New York
Estuvimos un rato muy largo de esa tarde, platicando con mi madre, con mi abuela y ellas escogiendo telas, porque Ava también quería que mi chica le hiciera varios trajes para la oficina, de esos que se usaban ahora que eran modernos de pantalón con saco y con el porte de mi madre y su belleza, se iba a ver de lo mejor y, ya que fue más tarde, nos fuimos a dormir.
–Buenas noches, mi hermosa Valeria – Le dije a mi chica ya estando acostados – Te amo, descansa mi amor. No puedo creer que ya estamos a solo dos días de la boda....