Dex DeCostello
New York
Esa tarde que parecía que todo era gris, se convirtió en risas y en alegría gracias a mi familia. Después de un rato que compartí con ellos en el jardín y pensando que Valeria aún dormía, vi luz en su taller de aquí de la casa y entonces no dudé ni por un segundo en ir a hablar con mi chica, quería que nunca faltara entre ella y yo la comunicación siendo eso lo más importante para que nuestra relación siguiera funcionando más que bien.
–Valeria, mi amor ¿Puedo pasar? – Le pedí – No había ido contigo porque pensé que dormías.
Mi chica se encontraba...