Dex DeCostello
Puerto Vallarta, Jalisco, México
Me salí del departamento con mucho coraje y dolor en mi corazón, me dolía demasiado lo que había pasado con Valeria y más después de habernos hecho el amor de la forma maravillosa en la que lo habíamos hecho. Me fui a caminar a la playa solo con mi teléfono y le llamé a la única persona que me iba a saber aconsejar, mi querida madre, que desde que yo me fui yo creo que se la pasaba con el teléfono en mano, siempre que la llamaba contestaba rápidamente.
–Dex, mi amor que bueno que me llamas hijo – Escuchar a mamá, me tranquilizó...