Valeria Peña Madrigal
New York
Después de dejar el vestido ya pagado por Charlie y por Ava, lo dejamos para que le hicieran los arreglos correspondientes que eran casi mínimo y en pocos días íbamos a poder venir por él, estaba muy contenta, pues estaba por cumplirse uno de mis más grandes sueños, me voy a casar con un vestido hermoso y con un hombre al que amo demasiado, la vida sin duda me quiere mucho y por eso me siento más que feliz.
–Ya que estamos aquí en la plaza, deberíamos ir a tomar un té a la tienda que nos gusta – Sugirió Charlie – Para que Valeria...