Valeria Peña Madrigal
New York
Desperté aturdida y vi a un doctor, a los papás de Dex y a Dex a mi lado y no tenía muy bien la noción de lo que había pasado. Todos tenían caras de preocupación y me sentí terriblemente culpable, pues a mí si algo no me gusta es justamente eso el estar siempre preocupando a alguien. Dex, besó mi mano y entonces fue que pude recordar todo.
–No puedo creerlo Dex, que me beses después de lo que pasó – Dije ofendida – Ya lo recordé todo y sigo en lo dicho. Me quiero regresar a México.
Ya esto no lo iba a seguir...