Después de comer decidimos quedarnos un rato más en la guarida, sin embargo a los minutos sonó la campana y no tuvimos más remedio que dirigimos a nuestra respectivas clases.
Justo cuando voy pasando al lado del cuarto de limpieza la puerta es abierta bruscamente, mostrando a una Becca con las mejillas sonrojadas y el mismo rubio de la biblioteca.
¿Es broma? ¿Por qué siempre tengo que ser espectadora de situaciones así?
Al verme, la chica se tensa en su lugar, arregla su ropa en un intento fallido por simular que no es lo que parece. Hago el amago de seguir mi camino pero un agarre en mi brazo me...