Imita una voz aguda y no puedo evitar soltar una risita.
—Por otro lado, nunca estoy en desacuerdo con los personajes, al final son los que realmente hacen que la película sea interesante. Claro que todo depende de quiénes sean los actores—finaliza y voltea a verme—. Ahora me toca a mí.
—¿D-de qué hablas?
—Es parte del proyecto, socializar. Ya te conté algo de mí, es tu turno —me remuevo nerviosa—. ¿También eres amante de lo cliché?
—Sí y no.
—¿Sí y no? A ver, ¿Qué quieres decir?
Acomodo las gafas que suelen resbalarse en el puente de mi nariz.
—Amo el romance, sin embargo, opino que las películas pintan...