Tomo una buena bocanada de aire, cuento hasta diez y abro los ojos más segura que nunca. Antes me parecería una locura, sería lo último que hubiera hecho, sin embargo aquellos temores que me impedían a atreverme a vivir como toda adolescentes, ahora los estaba superando poco a poco y todo gracias al chico que estaba a mi lado.
Mi novio.
Aún se me hacía extraño llamarle así, pero al recordar de quién se trataba, no podía enviar sentirme afortunada de haber encontrado a alguien tan maravillo como Jackson.
—¿Lista? —su voz me devuelve a la realidad.
—Sí —me sonríe y echamos a andar hacia la entrada de la preparatoria....