Cinco meses después...
Aquel día, Sarah se despertó aún más temprano, sabiendo que tenían que ir a la cita con el doctor. Todo en su embarazo estaba en perfecto orden, no había ninguna irregularidad y todo marchaba tal como Hasan había planeado.
Durante toda esta etapa, Sarah había experimentado cambios a los que no estaba acostumbrada, pero cada cosa que se presentaba dejaba de ser desconocida en cuestión de segundos. Y de alguna manera, sabía cómo adaptarse a la situación e incluso admitía estar disfrutando de todo el proceso. ¿Era acaso correcto sentirse satisfecha por tener una vida dentro de ella? En otras circunstancias no habría de qué preocuparse, pero...