Cambio mi expresión a una mucho más seria, empujo las puerta que dirigen a la cancha implorando que el profesor esté ocupado y no se percate de mi presencia.
Pero estaría pidiendo mucho, ¿No?
—Bennett y Mckellen, pasen adelante.
—dice con total amabilidad—. Justo les explicaba a sus compañeros lo que harán hoy, pero ya veo que ustedes son el dúo perfecto para demostrarle a los chicos.
Trago grueso, sentir las miradas de todos es incómodo.
—De acuerdo, díganos qué hacer —en este momento me entran ganas de volverme invisible.
—Esa es la actitud, lástima que tu compañera no demuestre lo mismo —escupe lanzándome una aniquiladora mirada—. Hoy deberán realizar...