—Tal vez. —Se encoge de hombros.
—¿Si o no? —insiste fastidiándose.
—No pienso responder gracias a esa actitud —se pone a la defensiva que hasta parecen pareja.
—¿Qué actitud? Yo estoy ofreciendo y tú estás con tus bobadas —le reclama.
—Si tuviste un mal polvo, no la pagues conmigo —se excusa.
—James… —pronuncia con fuerza para regañarlo.
—Aaron… —dice de la misma manera y no se porque me estaba dando risa—. Hey, no te rías, que todo esto es tu culpa —dice James señalándome con su dedo.
—¿Y como esto sería mi culpa?
—Tal vez si lo mamarás mejor, mi hermano tendría más humor.
Siento que mis mejillas arden por...