Varias semanas después de aquel viaje de cumpleaños.
La relación que habían empezado Max y Emma, cada vez se estaba intensificando, ninguno se había dado cuenta de la conexión tan grande que había empezado a crecer entre los dos en tan solo semanas.
Irina no había aparecido desde el encuentro en las Islas Canarias, y era algo que le había empezado a hacer ruido, pero realmente Max no tomó más importancia, ya que se sentía tan feliz como nunca lo había sido en el plano sentimental y lo estaba disfrutando al máximo.
Max había colgado su quinta llamada de negocios de la mañana, había tenido un par de reuniones y...