Alisson o Renata
La luz del atardecer bañaba la gran casa, dando un color dorado a los ligeros y modernos muebles. Juninho me condujo al interior y me sujetó con fuerza por la cintura. Me giró hacia él y nuestros ojos se encontraron en una intensa mirada. Su mano se deslizó suavemente por mi mejilla, y me pregunté qué estaría pasando por su cabeza en aquel momento.
"Alisson", empezó, con la voz baja y cargada de emoción. "Ese niño podría haber sido mío, si no hubieras huido con ese tipo". Me acarició la cara, sin apartar los ojos de los míos. "Me lo he preguntado tantas veces: ¿Por qué me...