Todos miraban con mucha intriga al doctor, su rostro se veía demacrado después de las horas extenuantes en el quirófano:
—Josef está estable, se está recuperando satisfactoriamente. Ahora está dormido. Les recomiendo que se tranquilicen, descansen y mañana…
—quedó pensativo por un corto momento donde se dio cuenta que ya era de madrugada—, bueno, dentro de unas horas podrán verlo.
Todos dejaron salir un suspiro de alivio:
—Muchas gracias doctor —soltó el señor Sandoval.
Keidys sintió que su alma volvió a su cuerpo:
—Gracias Dios —musitó. Recostó su cabeza en el pecho de Alejandra.
.
Tomás estaba en la sala de espera tomando un café mientras en el televisor que...