Al acabarse el momento se miraron fijamente, ella tenía mucha vergüenza y odiaba estar en situaciones así, porque su mente se nublaba y actuaba muy torpe.
—Yo… —miró a todos lados—, dije que no me iba a demorar, ya es muy tarde. Además, tengo muchas cosas que hacer. Hablamos otro día —se levantó y se fue.
Su rostro estaba completamente rojo, se había despedido de la peor forma con Gabriel, como si ella estuviera muy molesta con él. Gera la vio irse y quedó muy intrigada por ello, se veía como si le hubiera pasado algo muy malo.
Entró en la biblioteca y vio a su hermano muy pensativo:
—¿Qué...