La edificación que Thomas Spencer poseía en la isla era realmente impresionante, al llegar ya su personal estaba al tanto de nuestro arribo y se habían encargado de la distribución de las instalaciones, así como de una zona especialmente equipada para la atención de Lucio con un médico y una enfermera dispuestos por el propio Thomas.
Acomodamos a los niños, nos ubicamos en nuestra alcoba y Hoa se acercó a mí, rodeó mi cintura y se metió en mis brazos, apoyando su cabeza en mi pecho y suspiró profundamente, la había notado bastante callada y sabía que los hechos vividos solo acumulaban estrés y malos recuerdos a su memoria.
Me...