Todos abandonamos la isla para dirigirnos a nuestros respectivos hogares, Hoa y yo estábamos realmente agotados, aunque muy agradecidos con Thomas por habernos mantenido a salvo aquí.
Una vez estuviéramos instalados nuevamente en nuestro hogar, me comunicaría con él para agradecerle por todo su apoyo.
Antes de partir tuve una sincera y honesta conversación con Lucio referente al futuro de nuestra sociedad.
–Lucio, entiendo perfectamente que ahora tienes mucho que manejar, sé que es una gran responsabilidad y asumiré con gusto tus actividades para que puedas dedicarte al legado de tu abuelo.
–Querido amigo Gaspar, a nosotros dos solo nos falta tener un hijo para que nuestra unión sea irrompible...