El funcionario intervino para que Fionna abandonara la sala, ya que se mostraba muy alterada después de que le mencioné a los Carbone, llegó otra persona, una mujer con un traje sastre muy elegante y me sugirió que me mantuviera en ese lugar con los niños hasta que ella estuviera lo suficientemente alejada del edificio.
Agradecí todas esas precauciones y esa última persona me sonrió y me felicitó por la buena educación que habían demostrado mis hijos en todo momento.
Me extrañó su comentario porque ella no estaba en la sala, así que asumí rápidamente que había cámaras y nos habían visto desde alguna sala de control, pensé preguntarle si...