Estaba en casa, aunque movilizaba mis piernas en las terapias, aun no podía caminar sin soporte así que la tarea nocturna con mis hijos se había reducido a leerles, Aitana se frustraba un poco porque no podía subirse a mi regazo, pero se calmaba cuando Archer comenzaba a explicarle las razones por las que no podía hacerlo, ya que mi pequeño se había visto hasta videos de como atender una fractura de fémur.
Me estaba convenciendo de que efectivamente sería médico porque la seriedad con la que le describía a su hermana los cuidados que yo debía tener, era impresionante, no puedo describir lo que sentía al verlo en esa...