En los siguientes minutos se desató un infierno dentro del restaurante, me arrodillé en el piso tratando de cubrir con mi cuerpo a mis hijos, en un momento traté de buscar con la mirada a Gaspar y a Bastián, me angustió mucho no localizarlos.
Varios hombres de uniforme militar nos rodearon y cada uno tomó a un niño, otro me tomó por los hombros, cubrió con su mano mi rostro y nos sacaron de allí, cuando vi la calle rompí en llanto, Aitana, Archer, Adhara, Gadiel y yo estábamos afuera.
Mauricio y el agente Layton se acercaron a mí, pero yo no quitaba la vista de la puerta del restaurante,...