Hacienda «El patrón»
Emiliano miró a Alicia, se veía cansada, casi no había dormido desde el evento desgraciado de la noche anterior.
—Voy a entrar, necesito ir…—no terminó cuando doña María asintió, Alicia entró a la hacienda, mientras que Emiliano tiró del brazo de su madre y comenzaron a caminar detrás de ella, pero su madre, no se quedaría quieta hasta saber qué es lo que realmente había pasado.
—Quiero descansar, madre—doña María refunfuñó entre dientes.
—Me tenían toda preocupada pensando lo peor, ¿Para qué chingados tienen sus celulares si no van a contestar?
—Madre, no discutamos, estoy bien, Alicia está bien, déjanos dormir y cuando despierte para la hora...