Efectivamente, Isabela había encontrado irregularidad en el sistema financiero. Tenía un acceso personalizado que le dejaba entrar a esa base de datos y había encontrado filtraciones. Lo bueno es que nada con la importancia necesaria había sido tocado. Rápidamente grabó el resto de la información en una memoria y archivó todos los datos cifrándolos. Si intentaban acceder sería mucho más complicado y con dos intentos se autodestruirían.
Era algo que había aprendido en los últimos días con el equipo de informatización que no pensó que pondría en práctica tan rápido. Al menos tenía el consentimiento de Giovani. Solo tendría que darle a él la memoria y las claves nuevas. Si...