Sebastián Parrow, sostiene con fuerza la copa de vino, mientras que Leandro está atento a los mínimos gestos que estimulan el rostro de su mejor amigo.
Sebastián tensa su mandíbula, y luego profundiza su mirada en su mejor amigo a lo que Leandro siente esa curiosidad de querer saber cuáles son los pensamientos que lo están invadiendo en ese momento.
—señor Sebastián será que puede darme una respuesta, han pasado aproximadamente casi 5 minutos y no he escuchado nada de tu parte o no será... Que la noticia te cayó como un balde agua fría porque hay algún sentimiento hacia la bella Anastasia
—No digas mamadas Leandro, ella se marchó...