—¿Desde cuándo somos novios?.
La pregunta golpeó a Dimitri como un cubo de agua helada. Estaba junto a Layla, leyendo un libro, mientras ella supuestamente descansaba después de las visitas. Sin embargo, había estado reflexionando sobre la afirmación de Dimitri toda la noche y la mañana siguiente.
—No lo sé —respondió tranquilamente—. Tal vez desde que te entregaste a mí.
—¿No habíamos acordado algo diferente? —ella se volvió hacia él, pero él no apartó la vista de las páginas—. Fue solo una noche de pasión, y ahora resulta que soy tu novia sin ni siquiera saberlo, y lo proclamas a los cuatro vientos.
—¿Cuándo he hecho eso? —preguntó en voz...