—No te permito eso, Helena —le dijo Damián bastante dolido —más respeto.
—¿Tú qué me vas a decir de respeto? Tú, que siendo el que quedó al frente de tu familia no has sido capaz de poner orden con ellos, tu abuela se ha dedicado a insultarme sin descanso, este parásito que tienes por hermano no ha hecho menos y el colmo es que tu madre me haya agredido físicamente, tú, Damián no estás en posición de hablarme ni exigirme un respeto que ninguno se ha ganado. ¿Quieres resolver esto? —Le preguntó y él no supo responder —pues se van todos de aquí y si no, aquí nos jodemos todos...