A la siguiente tarde ya Fernanda le estaba llamando a Damián para comunicarle que tenía todo listo solo para que firmaran los documentos.
—Perfecto, entre mas pronto es mejor ¿te parece si en lugar de hacerlo en la oficina firmamos en la Hacienda?
—Claro, pero ya será para la cena, dice mi papá que ya sabes que un mole le viene perfecto —ambos rieron y de fondo se escuchó la carcajada de Carlos que estaba ansioso por departir con sus sobrinos esa noche.
—Ahora mismo les digo que preparen su mole, nos dará un gusto recibirlo.
Damián se comunicó a la Hacienda y dio indicaciones precisas para la cena, además...