Karim
Camino de un lado a otro, miro de nuevo el reloj, son las tres de la madrugada, de nuevo ese ataque de ansiedad por la pesadilla, ¿Cuándo será el día que podré dormir tranquilo? Me paseo de nuevo, tengo la in tención de ir caminar o ir al gimnasio a correr, pero sé que, si lo hago, no estaré el cien por ciento para el día de mañana en las compras. Me dejo caer en mi sillón frente a la gran ventana que abarca de pared a pared y de suelo a techo. Miro hacia el gran jardín, que está iluminado por unas lámparas al ras del césped. Intento...