Llegan a un helipuerto de las vegas desde las alturas contemplan a la gran ciudad, aquella que nunca duerme. Ambos emocionados se toman de la mano aun vestidos con sus trajes de novios y gritan al unísono:
—¡Las Vegas! —ambos ríen a carcajadas, Vicky se deja contagiar de la alegría que le proyecta Jeremy, se suelta busca apoyarse en la diversión así sea por unos escasos días.
—Vaya, te ves hasta linda cuando sonríes—Vicky se ilumina aún más al escuchar las palabras de Jeremy, su corazón se engaña apuntándola a una verdad que se desprende sincera, sin embargo, su mente la hace ver la realidad de que jamás Jeremy la...