***************LOREY****************
—Wao... —susurro impresionada al ver el lugar.
Este estaba decorado por luces tenues y había una especie de cerca compuesta por rosales con flores blancas y rojas. Había mesas en el exterior; estas eran de madera y me gustaba que, encima de cada una, hubiese una delicada lámpara que alumbraba aquella. El lugar, tal y como lo había señalado Leonardo, era muy cálido. e gustaba porque respetaba la oscuridad de la noche (parecía, de algún modo, la parte bohemia de Ibiza).
—Se ve un lugar muy... tranquilo —susurro al girarme a verlo.
—Sí... lo es —contesta sereno.
—Pero... ¿dónde estacionaremos su auto?
—Ahí... —me señala el estacionamiento de una...