***************LEO****************
Después de haber llamado a los padres de Norka y que su madre me dijera que estaba durmiendo, me puse a pensar en qué es lo que debería de hacer; y así llegué a la conclusión de que informarle mi decisión por teléfono y pedirle que regresara para conversar (o proponerle que yo viajara a Nueva York para hacer lo mismo), no era la mejor manera.
—Señor, ¿necesita algo más? —me pregunta mi ama de llaves.
—No, muchas gracias —le contesto gentil al acercarme a ella y darle un beso en su frente.
—Que le vaya bien en su viaje, señor...
—Muchas gracias, Mariana —expreso sincero.
—Sé que no...