***************LEO****************
—Si tienes sueño, puedes ir a dormir a mi habitación —le digo a mi amigo al mirarlo.
—No, no te preocupes, regresaré a mi casa.
—No, yo te llevaré —manifiesto tajante; y él sonríe.
—Bueno, mejor nos quedamos. Se nota que tú estás cansado y que necesitas dormir —señala serio al mirarme.
—Solo estoy preocupado; por eso no puedo dormir —explico; y él sonríe.
—Relájate, Leonardo. Todo va a salir bien; te prometo que tendrás la custodia compartida de tus hijos.
—Yo, de verdad, espero eso, Max...
—Y así será —manifiesta firme—. Cree en mí —añade; y yo asiento con mi cabeza en su dirección.
—Max...
—Dime...
—¿Crees que...