En ese momento, mi madre me está llamando y no quiero tener que hablar con alguien más sobre esta situación. Estoy seguro de que me está haciendo la llamada para saber si es verdad lo de Samanta y si no le respondo, seguro se comenzará a preocupar o va a insistir hasta que atienda. Finalmente, tomo la llamada.
—Madre...
—Hijo, Zared ¡Dios! ¿Ya sabes lo que le pasó a Samantha o si es cierto o solo un invento? —me dice, preocupante.
—No, lamentablemente no es un invento, madre. Samanta ha sido encontrada muerta en su apartamento. Ya se están haciendo las investigaciones para dar con el culpable. También me he...