Días después...
Camilo irrumpe en mi oficina, viene acompañado de Alexander. Es raro verlos por aquí tan temprano.
-Zared, ¿cómo estás? Yo solamente he traído unos papeles que me has pedido, nunca los puede pasar digitalmente porque la portátil se me ha dañado y me tomaría un poco más de tiempo comprar una para recuperar los archivos.
-Está bien. Alex. ¿Cómo están los preparativos para la boda?
-Ya casi listos, afortunadamente ya no queda casi nada pendiente, salvo que llegue el día. Con permiso.
-Vale.
Me quedo mirando a Camilo que definitivamente, a diferencia de Alexander, no tiene ninguna buena noticia para mí. Se le nota en la expresión que...