Martha, cada vez más preocupada por la seguridad de Rubí y la eficacia de sus operaciones, comenzó a sospechar que había un topo dentro de su equipo cercano. La precisión con la que el jefe de seguridad había dirigido a Isaac a la ubicación falsa de Rubí era demasiado precisa para ser una simple coincidencia.
Decidida a descubrir al traidor, Martha tomó medidas inmediatas. Convocó a una reunión urgente con su círculo de confianza más cercano, excluyendo a Isaac, para discutir sus sospechas y planificar cómo descubrir al responsable.
—Tenemos un problema grave —comenzó Martha, su tono grave reflejando la seriedad de la situación—. Alguien está filtrando información a nuestro...