Mauricio miró por todo su alrededor, hasta que Isaac salió de su escondite con una camara.
—Maldito infeliz, me pusiste una trampa.
—No, te equivocaste, conspiraste contra mí, además de conspirar contra Roberto, esto fundamenta la evidencia encontrada con el otro traidor.
Algunos hombres entraron y tomaron a Mauricio y los demás hombres, con excepción de uno, que fue el que lo guío hasta este punto.
Le pusieron un bosal y fueron sacados de la oficina de Roberto.
Algunos hombres se habían reunido afuera ya que vieron entrar a otros guardias.
Isaac salió de ahí y se dirigió hacía los demás.
—Todos sabemos que este día hemos perdido a un...