Sus ojos me escudriñan por una breve fracción de segundo que para mí me parece eterna, parece estar sorprendido y quizás un tanto molesto. Desvía la mirada y cuando lo hace me doy cuenta de que su molestia se debe a mi presencia.
Siento algo en el pecho que me oprime, justo donde palpita mi corazón, me duele, pero trato de no darle importancia, pienso que se debe a la incomodidad que me genera estar precisamente en ese lugar, mantengo la mirada fija sobre el muro tratando de no prestar atención a ese imbécil, pienso en algo más... en Brian.
Mantengo mi mente ocupada reflexionando que ropa usaré en nuestra...