— Brian—murmuro cerca de él para llamar su atención, pero debido a la hora que está próxima a la comida, su atención esta centrada en cocinar. Al ver que no me escucha me atrevo a caminar entre sus ayudantes para tomarlo de la manga y obligarlo a notarme.
—¿Qué pasa?—expresa frunciendo el ceño, sorprendido y al mismo tiempo enfadado, quizás por quitarle tiempo sabiendo como es la señora Mitchell.
—Tenemos que hablar—le solicito firme, ojalá pudiera contarle en ese mismo instante el coraje que me quema por dentro.
—Disculpa, pero ahora no puedo, debo terminar la comida, quizás más tarde—sugiere presuroso con el fin de volver a lo suyo, pero...