Max había despertado muy temprano, no había nada más placentero que despertar a su lado. Se acercó a ella para poder sentirla, su cuerpo se unia al suyo, mientras acariciaba lentamente. Hannah dormía profundamente que no quiso despertarla para llevar a cabo su plan, además, no sabía qué sucedería después de la gran noticia.
Sus manos recorrían su cuerpo con delicadeza, en eso momento, se acercó aún más y pudo descubrir a qué se debía el cambio que estaba teniendo. Una sonrisa se dibujo en su rostro, la abrazo fuerte mientras una lágrima se derrama por sus mejilla, por lo que acababa de descubrir.
_¿Qué sucede?, preguntó Hannah adormilada, luego...