Hannah aún permanecía frente a Joel tratando de entender sus palabras, quién podría ser más importante que su mujer, la madre de su hijo, Max no andaría con otra mujer.
_No te creo. ¡Hazte a un lado!
_Hannah, me pones en una situación muy incómoda, seguramente cuando termine su reunión con la princesa pida por tí, le dijo Joel mirándola fijamente.
_Evita conflictos con su Majestad.
_Esta bien. No quiero ocasionar problemas, de todos modos he vistos a sus guardias moverse, de seguro están por partir. Esperaré en mi habitación, dile a su Majestad.
Joel asintió mientras la veía partir, aunque Hannah no estaba del todo tranquila decidió esperar antes...