Punto de vista, Mara...
Después de haber salido de la oficina de aquel imbécil, definitivamente quería apoyar a Lili para que él salga de aquí.
Su estúpida secretaria siempre me mira con cara de odio, y lo peor es que está al mismo nivel que yo en este lugar.
Baje y me encontré con él chófer, él cuál se le notaba ser un hombre muy amable y carismático, enseguida me abrió la puerta del auto, entre y no dije ni una sola palabra.
Al hombre no le importo, solo condujo y cuando llegó a mi casa solo paró, salió del auto, me volvió a abrir la puerta...
Dijo con mucha...