Punto de vista, Alexander...
Mientras estaba en casa... Si es que se le puede llamar así. Esto parece un infierno andante con los comentarios y miedos de Lilian, como si a mí me importara que su querido hijo deje de hablarnos...
Me senté en la sala principal a tomar un vaso de whisky, trataba de relajarme mientras no escuchará a Lilian...
Ella llegó, se sentó frente de mi y luego comenzó a esparcir su veneno mientras hablaba — La infeliz de tu hija no aparece, esa maldita zorra fue quien hizo que mi bebe se volviera rebelde conmigo, que comenzara a dudar de mi amor hacia el... Quiero asesinarla, creo...