Punto de vista, Alexander...
Mientras discutía con él imbécil del hijo de Malcolm, fuimos interrumpidos por la perra de Mara.
Siempre le tuve ganas y al mismo tiempo asco al ver cómo la exhibieron desnuda frente a toda la empresa, no la eche a patadas porque Lilian no me dejó.
En fin, en cuanto llegue a mi oficina, le escribí a mi novia, ella era quien me ayuda a mantener los pasos del hijito de Malcolm bajo vigilancia.
Antes mantenía bajo vigilancia a Alberto, pero creo que llego a pensar en algún momento que yo estaba confiado y tranquilo, aunque tengo que reconocerlo, Alberto es mucho más precavido que este...