Punto de vista, Charles...
Me regresé al estúpido hotel en el que había estado la perra de Adriana.
Mi tío Alberto no estaba en ese lugar, se me hizo raro solo ver un auto con algunos de sus hombres.
Baje de mi auto, les pregunté — ¿Qué pasa?, ¿Dónde está mi tío?, ¿Encontraron a Adriana? — Uno de los hombres se acercó a mi de manera extraña.
Lo único que sentí fue un pequeño golpe de electricidad entrar a mi cuerpo, pero fue tan fuerte que enseguida caí de rodillas y me desmayé.
Mi cara termino aplastada contra el piso.
Pasaron horas, no tengo ni idea de cuántas...
Fue que...