Punto de vista, Lilian...
El inútil de mi marido no sabía que hacer con el hecho de que el hijo de Malcolm viniera como su testaferro a reclamar acciones en la empresa que tan duro nos ha costado mantener a flote.
Subí a mi oficina como directivo de marketing, siempre debía estar firme con las tendencias actuales.
Mi secretaria estaba como loca, de arriba abajo con papeles de colores y estampados para la nueva campaña de la champagne que estábamos promocionando.
Yo le pregunté con elegancia — ¿Mara, por fin te decidiste por el estampado dorado o por el morado metalizado? Ambos son elegantes juntos, pero solo si sabes mantenerlos...