ELISE.
Noto que en varias ocasiones Martin gira su cabeza y me mira. No lo miro porque estoy conduciendo y no quiero terminar en un hospital con muerte cerebral o cuadripléjica sin poder moverme.
¿Segura de qué es solo por eso?
Su mirada me pone un tanto nerviosa. No me malinterpreten, muchos me miran, muchos me observan cada día y cada oportunidad que tienen, pero Martin no es como ellos. Él es diferente; para él, no soy solo un buen trasero o un buen par de tetas. Por eso, me pone un poco nerviosa.
Para él, soy diferente.
Suspiro, notando que faltan como 20 minutos para que lleguemos al lugar....